Tengo la energía y las ideas para convertir el ICAM en un verdadero órgano de representación fuerte y democrático

José María Alonso, abogado con más de 40 años de experiencia y candidato a decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid en las elecciones del próximo 13 de diciembre, lidera una candidatura que se articula sobre tres ejes, en palabras de Alonso, “que la Abogacía madrileña ocupe en la sociedad civil y frente a las instituciones el papel relevante que debe ocupar; que el Colegio se gestione bajo criterios de máxima excelencia, ética, transparencia y eficacia; y que ponga en el centro de todas sus actuaciones al colegiad@, especialmente a los más desfavorecid@s.”

José María Alonso -diario juridico-
Imagen: José María Alonso, candidato a decano del ICAM en las elecciones del próximo 13 de diciembre

1. ¿Por qué quiere ser decano?

Lo tengo muy claro. Después de haber consagrado mi vida entera a esta hermosa profesión, de entregarme a la institución de la defensa, de asumir especiales responsabilidades como letrado y como socio-director de las más importantes firmas de España y del mundo, no hay nada que me resulte más ilusionante y estimulante que el ejercicio de volcar toda mi experiencia, de devolverle a mi profesión, a mis compañeros, lo mucho que me han dado. Creo que la abogacía vive un momento trascendente, que el Colegio atraviesa un momento crítico y me considero con todas las capacidades y cualidades para, desde el trabajo y la humildad, dar a los abogados madrileños lo que merecen, que es lo mejor.

2. ¿Cómo se definiría en dos palabras?

Déjeme que hable de dos ideas: afán por la excelencia, ilusión por el cambio.

3. ¿Qué le une al resto de candidatos?

Entiendo que la voluntad de hacer las cosas bien y de servir a nuestros compañeros. Ahora bien, estamos en una campaña que ya ha dejado claro dónde estamos unos y donde están otros. No he perdido un instante en detallar, día a día, reunión a reunión, entrevista a entrevista, todas y cada una de las propuestas por y para mejorar desde ICAM el servicio a los abogados. Y por eso cientos de abogados se han sumado día a día a este proyecto, y lo han apoyado. Y por eso vamos a más. Otros candidatos han elegido su propio estilo, distinto: se han entregado a polémicas estériles, o se han embarcado en campañas de poco fuste y de menos recorrido que han incluido injurias y calumnias gratuitas. Invito a los abogados a que sigan la campaña, porque cada candidato está quedando reflejado ante el espejo.

4. Queríamos preguntarle por el lema de su campaña “Por un colegio útil”, ¿considera que hasta ahora no se han estado haciendo cosas útiles por el colegio?

Lo digo y lo repito. No voy a llegar al Decanato del ICAM para levantar alfombras. No voy a llegar al Decanato a hacer ningún tipo de auditoría como se ha dicho falsamente porque las cuentas del Colegio están auditadas por una compañía de prestigio. No voy a llegar al Decanato a hacer una revisión absoluta partiendo de la base de que, operativamente, la institución funciona mal. Hay funciones que el ICAM, cumple, y cumple bien. Y otras que en absoluto. No quiero que el Colegio siga siendo una institución invisible a la sociedad civil madrileña, irrelevante. Y no quiero que el Colegio siga siendo una casa que le da a los abogados mucho menos (y hablo de cuestiones materiales, cotidianas) de lo que en su día a día merecen.

5. ¿Cómo sería, bajo su punto de vista, un colegio útil?

Desde luego el que quiero devolver a los abogados madrileños cuando cumpla un único mandato de cinco años, porque ése es mi compromiso. El concepto de utilidad está desarrollado medida a medida en un programa que -y lo digo con orgullo- es el más completo, el más desarrollado y el más ambicioso de todos cuantos compiten el 13 de diciembre. Pero, en esencia, la utilidad está en el sistema de atención al colegiado: en atender sus necesidades, en considerarle no sólo un compañero sino un cliente (porque en nadie mejor que en un cliente se concentran los esfuerzos, las ocupaciones y el talento por parte de un letrado letrado), en hacer girar toda la actividad colegial en torno a las inquietudes y los beneficios del abogado que, en muchos casos con enormes dificultades y sacrificios, paga su cuota y espera más de lo que hoy obtiene.

Un Colegio útil significa para mí un Colegio solvente, eficaz, rápido; con una atención inmediata y personalizada.

6. “Transparencia” ha sido una de las palabras más escuchadas y repetidas durante el tiempo que llevamos de campaña, ¿hasta qué punto considera importante la transparencia en una campaña como esta?

Fíjese lo que le digo. Para mí transparencia es sinónimo de responsabilidad, y la transparencia no se predica, se lleva a la práctica. Es una cuestión de actitud y de creer en el principio democrático de rendición de cuentas. Desde luego si soy Decano va a ser un pilar fundamental de la legislatura. Todas las partidas, gastos, costes, ingresos… todas las actuaciones que desarrolle el ICAM serán publicadas. Porque los colegiados tienen el derecho de conocerlas. Y en este sentido no podemos olvidar que los colegiados tienen una cierta sensación de desconocimiento acerca de algunas de las partidas actuales de gasto. No voy a permitir que ningún miembro de la Junta de Gobierno, ni personal del ICAM, falte a su deber de servicio y transparencia. Y desde luego, cualquier sanción, problema inesperado que afecte a las cuentas de la institución se trasladará a los colegiados con idéntica publicidad y por idéntico canal que las “buenas noticias”. Vamos a pasar página y a acabar con cualquier sospecha de oscurantismo.

7. En su programa, apartado SER “Partícipes del Turno de Oficio”, presenta una herramienta que “tendría el objetivo de hacer efectiva la prohibición de que funcionarios y asimilados no puedan permanecer en el Turno de Oficio ni incorporarse al mismo”. ¿Nos puede contar un poco más?

En la práctica, esa herramienta se traduciría en la exigencia de una declaración responsable del interesado de que no es funcionario público, sin perjuicio de que el ICAM pudiera, de ser jurídicamente posible, hacer las comprobaciones pertinentes ante los Registros de Personal de las diferentes Administraciones Públicas.

8. Siguiendo con algunas de las propuestas que hemos podido leer en su programa; dice que la gestión del colegio, si usted gana, “se llevará a cabo como si se tratara de una empresa privada”. ¿Qué significa esto a efectos prácticos?

Por supuesto no voy a llevar a cabo ningún proceso de privatización en el ICAM. Tampoco en el centro de formación. Esto está muy claro, pero quiero hacer especial énfasis. Al contrario. He arrancado ya a los grandes despachos de Madrid el compromiso firme de que sus mejores profesionales presten sus servicios y pongan sus conocimientos, en un ejercicio de solidaridad y generosidad, de forma altruista en el Colegio. Cuando hablo de una auténtica gestión empresarial me refiero naturalmente a que la gestión del ICAM se guiará por los mejores principios de eficacia, de eficiencia, de “calidad total” en su funcionamiento, que es un concepto que nos va a guiar a partir del día 13 si tenemos los votos de los madrileños. Y, ¿por qué una institución que pone a los colegiados en el centro de su actividad no puede guiarse igualmente por un principio de rentabilidad? Es posible. Y cuento con el equipo, experimentado, de éxito en sus respectivos despachos y firmas, que sabrá hacerlo.

9. Abogacía joven. En muchos casos se habla de explotación laboral a este colectivo, ¿qué medidas propone para regular o controlar esta situación?

Fíjese, un objetivo para mi primordial es recuperar el orgullo para la abogacía, restaurar su dignidad en muchos aspectos. Eso significa que el Decano estará a partir del día 13, en primera persona, elevando su voz ante las instituciones cuando éstas actúen con menosprecio o menoscabo a la tarea de un compañero. Pero la precariedad me preocupa. La bolsa de trabajo del ICAM está hoy gestionada de forma manifiestamente mejorable. Se han hecho desembolsos muy fuertes de dinero en ferias de empleo. Los resultados han sido magros. Las ofertas que se han visto abocados a aceptar los jóvenes son en muchos casos inaceptables para mí. Que el ICAM sea un puente firme para la búsqueda de un trabajo digno es un objetivo que vamos a conseguir con medidas muy concretas y actuaciones muy decididas que voy a imprimir.

Y, déjame que le diga, estoy muy orgulloso que los jóvenes madrileños, después de haberse sentado con todos los candidatos, después de haber leído todos los programas, han confiado la mejora de su situación laboral, su estabilidad y su futuro, a nuestra candidatura, a nuestro equipo, a nuestro proyecto.

10. ¿Por qué deberían votarlo?

Porque tengo el pleno convencimiento de ser el candidato mejor preparado para liderar un cambio en el ICAM y encarar con éxito los retos de la abogacía madrileña del siglo XXI. Porque me siento con fuerza para restaurar el orgullo que quienes nos dedicamos a este oficio tan hermoso nos hemos dejado por el camino. Porque creo que mejor que nadie puedo conseguir en poco tiempo un Colegio que sea un ámbito de convivencia entre compañeros: abierto, humano, plural, útil, eficaz, cercano solidario. Porque tengo la energía y las ideas para convertir el ICAM en un verdadero órgano de representación fuerte y democrático, y de proyección de nuestros legítimos intereses. Y porque en mi afán de búsqueda incansable de la excelencia, he reclutado al mejor equipo y hemos diseñado el mejor proyecto posible.

Estamos muy ilusionados y estamos muy convencidos de que el cambio es posible y está muy cerca. Pero para eso necesitamos el apoyo de los compañeros.

 

Fuente: Diario Jurídico

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